En la ladera de la montaña, entre valles y selvas de gigantes
helechos donde habitan seres fantásticos, senderos que conducen a
idílicas cascadas, grutas que se sumergen en el inframundo y pozas de un
agua increíblemente transparente, se ubica Cuetzalan, el primer pueblo mágico de Puebla,
aquí el hombre se transforma en pájaro que se eleva en la tradicional
danza de voladores, una retrospectiva al mundo espiritual náhuatl.