Noticias

/Noticias/Zapotitlán Salinas: la ruta de la sal ancestral que convierte al sur de Tehuacán en destino de turismo cultural

Zapotitlán Salinas: la ruta de la sal ancestral que convierte al sur de Tehuacán en destino de turismo cultural

vie, 29 de may de 2026|Compartir:
Terrazas artesanales de sal en Zapotitlán Salinas, Puebla.

A escasos kilómetros de Tehuacán, en el corazón de la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán, las salinas artesanales de Zapotitlán Salinas conservan una tradición milenaria de producción de sal que hoy se convierte en uno de los atractivos más singulares del turismo cultural en Puebla.

En el sureste del estado de Puebla, dentro de la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán, un paisaje semidesértico guarda una de las tradiciones productivas más antiguas del centro de México: la elaboración artesanal de sal de manantial en Zapotitlán Salinas. Este municipio, ubicado al sur de Tehuacán, conserva salinas que ya los pueblos prehispánicos explotaban, y que hoy siguen operando con los mismos métodos ancestrales.

El proceso es tan sencillo como fascinante. Los salineros disponen el agua salobre, extraída de pozos alimentados por corrientes subterráneas de origen marino, en terrazas de piedra donde la evaporación solar hace el trabajo. El resultado es un cristal blanco de textura delicada y sabor mineral inconfundible, con un perfil de carbonatos y minerales que lo distingue de cualquier sal industrial. El oficio, transmitido de generación en generación, define la identidad de las familias salineras y su vínculo con el territorio.

Para el viajero que busca experiencias auténticas, Zapotitlán Salinas ofrece recorridos guiados por las terrazas salineras donde es posible observar el trabajo de los productores locales y adquirir la sal directamente. Alrededor de 50 productores, organizados en tres cooperativas municipales, participan de un modelo de comercio justo que busca reactivar la actividad económica de la zona y profesionalizar su oferta turística.

El contexto natural amplía considerablemente la propuesta. La Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán, declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2018, alberga uno de los bosques de cactáceas columnares más diversos del planeta. El Jardín Botánico Comunitario Helia Bravo Hollis, con 100 hectáreas de reserva y senderos interpretativos, es punto de entrada ideal para conocer la biodiversidad de esta región junto con las salinas y los talleres de artesanías en ónix, barro bruñido y mezcal artesanal.

Esta combinación de patrimonio natural, gastronómico y artesanal convierte al corredor Tehuacán-Zapotitlán Salinas en una alternativa sólida para el turista que busca profundidad cultural más allá de los circuitos convencionales. La ciudad de Tehuacán, segunda más poblada del estado, funciona como base de operaciones: cuenta con infraestructura hotelera, acceso por carretera federal desde Puebla capital y una gastronomía regional que incluye el mole de caderas, declarado Patrimonio Cultural del Estado en 2023, como platillo emblemático del sureste poblano.

¿Qué te pareció esta noticia?

0.00 votos

Comentarios

Inicia sesión para dejar un comentario

Iniciar sesión →

Tours y actividades